Melani «La Prostltuta» – Capítulo 18

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Yo no podía desaprovechar aquella oportunidad de estar con esos dos deliciosos hombres, que sus vergas me penetraran hasta cansarme, que los tres disfrutaremos de aquél momento, pero ¿debía sacar a la Melani pervertida de siempre o a la Melani recatada que hablaba en doble sentido para obtener lo que quiere? decidí sacar a las dos y mientras nos mirábamos me senté sobre la banca y le hice una pregunta al padre Ramos.

-YO: Padre ¿ya estoy absuelta?
-SACERDOTE: hijita, que tremenda eres.
-YO: solo pregunto, padre
-SACERDOTE: pensé que ya no buscarías salvarte, ahora eres una mujer casada.

Mientras tanto; Gustavo caminó hasta la puerta de la capilla, se aseguro de que no hubiera nadie y cerró la puerta, mientras caminaba hasta donde estaba, fue quitándose su ropa de obispo y se sentó a mi lado y me besó.

-YO: ¿tendré la salvación?
-GUSTAVO: si, vas a quedar inmune al pecado
-SACERDOTE: Su excelencia, ni se imagina lo pecadora que es ésta mujer y lo bien que sabe pedir su salvación; es obediente, sumisa y sobretodo complaciente.
-GUSTAVO: yo quiero ver eso, muero por conocer eso.

El padre Ramos no tenía idea que me he revolcado con Gustavo en varias ocasiones, pero el juego que se vivía ahí era excitante. Gustavo me beso y mientras lo hacia acariciaba mi cara, era muy tierno y delicado nada ver que con el brusco aquél que visitaba la 19 mientras tanto el padre Ramos no dejaba de ver aquella escena y pasar su lengua por sus labios, apretaba con algo de fuerza lo que aún estaba guardado en sus pantalones, así que decidí ayudarlo y bajé el cierre del pantalón para dejar al descubierto aquél p3n3 tan delicioso que me gustaba, le pasé la lengua suavemente por la cabecita, subía y bajaba por todo todo el tronco hasta llegar a sus t€stículos que para ese momento estaban duros como una piedra; mientras tanto, Gustavo descubría mis s3n0s y los chupaba y jugaba con mi v@g1na por encima del panty, estaba muy mojada, demasiado, tanto que mis fluidos se filtraban y Gustavo con sus dedos sacaba un poco y se lamía, lo hacía con mucha lujuria, el morbo era algo exquisito entre los tres, luego, corrió un poco mi panty y metía uno a uno sus dedos masturbandome; para aquél momento yo estaba ya muy caliente así que empecé a moverme de adelante hacia atrás sin dejar de mamarle la v3rg@ al padre Ramos el cual estaba muy arrecho; tomó mi cabeza y empezó a moverme de adelante hacia atrás como penetrandome la boca, me separé del padre Ramos le chupé los dedos a Gustavo no sin antes darle una mirada perversa, me levanté y me quite la ropa por completo, quería estar totalmente relajada y disponible para ambos, mientras tanto, éstos dos me miraban muy fijamente y se masturbaban mientras lo hacían, Gustavo se mordía los dedos y movía su mano algo rápido y eso me encantaba, me sentía en la gloria al ocasionar eso en los hombres, el padre Ramos no aguantó; me tomó por la cintura y me cargo metiendo su p€n€ por mi v@g1n@, Gustavo lo siguió y sin compasión, el me perforó el @n0 con su miembro, estaba con los dos al tiempo, dos v€rgas dentro de mi que me causaban éxtasis total, el padre Ramos me besaba el cuello con algo de dificultad y los s3n0s mientras que Gustavo gemía y gemía sin parar y repetía: «si, si, si que rico» » que rico» «ufff que rico», escucharlo decir eso me aprendía mas y empecé a g3m1r, a gritar pero el padre Ramos me lo impedia besándome y pasando delicadamente su lengua por sus labios, luego cambiaron de posición; quedé en frente de Gustavo, éste penetraba mi v@g1na y el padre Ramos me reventaba el @no, era un gozo impresionante estar con aquellos dos hombres; me subían y me bajaban, pasaban sus manos pormis senos, me halaban el cabello, me daban literalmente durísimo pero aquello me encantaba, era fascinante sentirlo, en medio de mi euforia les pedí algo loco, quería que ambos penetraran mi v@g1na para sentirlos a ambos al tiempo, Gustavo se sentó en la banca y yo encima de él dándole la espalda, el padre Ramos se puso en mi frente e intentaba introducir su p3n3, pero era tan grande que no entró, pero estaba muy caliente ganosa de esos dos hombres, quería continuar, estando en esa posición deboré nuevamente la verga del padre, me la tragaba entera, que me llegara hasta la garganta, cuando estaba en aquella acción, Gustavo aumentaba sus movimientos y se desesperaba, sabía que estaba por llegar nuevamente, susurraba en mi espalda «que rico mami» , «si mami, rico» y me calentaba mucho mas, creo que llegué junto con el, era delicioso que nuestros orgasmos se juntaran, que ambos llegaran a tiempo, que me rellenara la vagina como sólo el sabe hacerlo, me levanté y se sentó el padre Ramos con el, me puso de frente, cara a cara, me movía de manera circular e intercambiaba el moviemto subiendo y bajando, me gustaba que me agarara el cabello y lo hiciera un poco hacia atrás, por momentos me nalgueaba pero tambien logré otro delicioso orgasmo en simultáneo, llegué con el padre Ramos y también rellenó mi vagina, introduje mis dedos en mi vagina y saqué un poco de los fluidos que estaban ahí y me lleve los dedos a la boca, se sentía delicioso, había sido una experiencia única, que volvería a repetir sin dudarlo, los tres nos cambiamos de manera inmediata, eran casi las 5 pm hora de misa de sanación, pero necesitaba hablar con Gustavo ese había sido el principal motivo con el que fui a la capilla, la misa la daría el padre Ramos así que Gustavo y yo nos metimos al confesionario.

-YO: ¿Qué pasara con nosotros?
-GUSTAVO: no se, me confunde todo esto amo la vida sacerdotal y servir a los mas necesitados, pero te conocí y me desequilibraste, eres como adictiva, sabes que lo que acaba de pasar es una locura.
-YO: pero lo disfrutamos y eso es lo que nos debería importar.
-GUSTAVO: ¿cuantas veces te has revolcado con Ramos?
-YO: ¿eso importa?
-GUSTAVO: quiero saber
-YO: muchas veces, me confesé con el hace como un mes y algo, ya sabes los requisitos prematrimoniales y le confesé mi vida en la 19, no me quedó de otra que acceder al chantaje que inicialmente no me gustaba pero después me fascinó.
-GUSTAVO: ya sabes para la próxima no contarle demasiada cosas a los demás, tus secretos siempre quedaran mejor guardados en ti mismo, en esta vida sacerdotal me ha tocado evidenciar de todo, inclusive yo nunca revelaría que visito un prostíbulo.
-YO: ¿sabes que eso te hace un hipócrita? Alabas a un Dios de día y en las noches te escapas a ver a una put@.
-GUSTAVO: es algo que no entenderías, ni yo mismo entiendo a veces, pero la carne siempre sera mi debilidad y sobretodo tu, ¿estarías dispuesta a dejar la 19 si te lo pidiera?

Aquella pregunta me rondaba y rondaba por la cabeza, sentía que amaba a Gustavo pero también la vida de puta que ya llevaba, tener dinero, darme mis lujos y el excelente sexo de algunos clientes, era algo difícil pero que lo pensaría, quizas el amor me había llegado en el momento menos indicado, quizás Gustavo era eso que le hacía falta a mi vida, pero ¿cuánto me costaría mi libertad y ser yo? si ya con Sebastián vivía un infierno y no quería eso con el.

-GUSTAVO: te quedaste callada, ¿no serías capaz de dejarlo todo por mi?
-YO: hablamos luego, me tengo que ir.

Me salí del confesionario y la capilla estaba a reventar, no supe que decirle a Gustavo pero sabía que no era capaz de dejar la prostitución, era lo único que sabía hacer y aparentemente me iba muy bien. Nuevamente tenía mi cabeza enredada con mil incongnitas pero por el momento decidí alejarme de Gustavo y de la capilla, no quería saber mas sobre aquella pregunta que me hizo y no supe responder.

TRES MESES DESPUÉS

Aquél día estábamos de aniversario con Sebastián, mi mamá me llamo muy temprano para invitarnos a comer, me bañé y me alistaba frente al espejo cuando Sebastián se me quedó viendo y soltó una frase que me asombró:

-SEBASTIÁN: Estas como gorda.
-YO: ¿qué? ¿Ya no te gusto así?
-SEBASTIÁN: Claro que si.
-YO: ¿entonces cuál es el problema?

Trataba de llevar una relación Cordial con el, no me impedía continuar en la 19 así como tampoco le prohibía continuar su vida con su amante, pero empecé a detallarme a visualizarme en el espejo como nunca antes lo había hecho y si notaba mis caderas mas anchas y hasta mis senos habían aumentado, no me quería precipitar a pensar en un embarazo ya que me cuidaba y mi periodo era muy puntual pero escaso, el médico afirmaba que era algo normal por las anticonceptivas así que un embarazo no era, me terminé de arreglar, me maquillé y salimos rumbo a casa de mi mamá, nos recibió y a lo lejos y algo desorientado estaba mi padre en una silla mirando hacia el horizonte, me acerqué y fue terrible, no me reconocía, decía que yo era mala y que lo mataría, fue algo doloroso para mi y fue inevitable no llorar, me alejé y le ayudé a servir a mi mamá, había preparado mi comida favorita; bistec, llevé los platos a la mesa y llegaron mis suegros, una amiga de la infancia y obvio Daniel, nos sentamos a la mesa incluido mi papá el cual parecía un zombi y aquello dolía, mi mama quiso hacer un brindis y posteriormente empezamos a comer, el olor del bistec me fastidiaba, era algo raro por que amaba esa comida, partí un trozo y lo metí a la boca y me tuve que levantar e ir corriendo al baño, todo se me devolvió, hasta lo que había comido el día anterior, ahora si empezaba a preocuparme yo no podía estar embrazada y mucho menos de Sebastián, prefería abortar antes que estar embarazada de él. Regresé a la mesa y todos me miraban asombrados hasta que mi padre soltó la palabra que muchos deseaban oír.

-PAPÁ: Estas embarazada
-YO: no papito como crees.

Luego de aquello mi papá se desconecto del mundo y continuó hablando incoherencias pero no faltaron las palabras de mi mamá y mi suegra las cuales afirmaban que si lo estaba, según ellas el cuello me palpitaba de manera apresurada y el brillo en mis ojos lo afirmaban, Daniel Sebastián y yo nos miramos mutuamente, no se que se les pasaría a ellos por la mente pero al menos a mi solo pensaba en abortar si lo estuviera, continuamos en la comida la cual no pude digerir y hablamos, reimos pero mi mente estaba en lo sucedido , en que sería de mi vida con un bebé de Sebastián al cual no quería…

CONTINUARA…

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