Melani «La Prostltuta» – Capítulo 21

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-DOCTOR: Melani ¿que te gustaría que fuera? no me lo vas a creer pero tiene las piernas abiertas de par en par.
-YO: ¿tan pequeño y ya se puede ver?
-DOCTOR: si, dime ¿que te gustaria que fuera?
-YO: quizás una niña para convertirla en la mejor versión de mi, que sea fuerte, para enseñarle a tomar las decisiones correctas, que no se deje humillar de nadie, que solo se dedique a dar amor y recibirlo.
-DOCTOR: Dios te ha premiado con la primera parte, ¡es una niña, Melani!
-YO: doctor ¿por que llora?
-DOCTOR: disculpa Melani, me conmueven este tipo de cosas, algún día te contaré sobre mi y entenderás el por qué de mis lágrimas.

El doctor terminó de hacerme la ecografía puso, un par de servilletas sobre mi abdomen para retirar el gel, desconectó el ecógrafo y salió, no entendía que le había ocurrido, estaba algo conmovido al igual que yo, me había parecido tan lindo escuchar los latidos de la bebé y saber que sería niña, luego entré en un colapso de pensamientos y solo me repetía que seguiría mis pasos, que sería una put@ frustrada al igual que su madre, mi hija debería ser diferente a mi, pero tampoco quería dejar de ser put@ y tener que aguantar a un esposo que no quería solo por mantener un «hogar». Era tan complicada mi situación; sin saber que hacer, a dónde ir, a quien buscar.
Después de pensar mucho y no llegar a ningún lado con mis pensamientos me quedé dormida y hasta en mis sueños deseaba a muchos hombres, necesitaba tener sex@, quería una verg@ que me diera duro, que me dejara cansada con sus penetradas, pero pensaba que estaba embarazada y que debía cuidarme, que engordaría y ningún hombre me desearía, así que nuevamente desperté, era terrible estar así, sentir lo que sentía y querer hablar con alguien y no encontrar a nadie que me escuchara.

DOS DIAS DESPUÉS…

-DOCTOR: Melani hoy te daremos de alta, ven deja te quito las vendas del rostro, tienes una excelente cicatrización, creo que te mantendré con el cabestrillo un par de días mas.
-YO: ¿o sea que lo volveré a ver doc? para que me de el alta del cabestrillo.
-DOCTOR: no necesariamente debes regresar en 5 días, lo puedes dejar de usar.
-YO: doctor no dañe el momento, yo lo quería ver nuevamente.

En ese momento, ambos reímos, parecía que la vida ahí me pesaba menos, quería congelar el tiempo, quedarme ahí, donde tenía felicidad por 5 segundos pero en la vida real no era así y yo lloraría mucho mas de lo que yo misma podía pensar.
Salí de la clínica, nadie fue por mi, ni mis padres ni el valiente esposo que tenía pero era mejor no verlos a ellos, tomé un taxi y me fui a la capilla, necesitaba hablar con Gustavo, llegué y entré hasta la sacristía y estaba el pero totalmente diferente, aquellos meses sin vernos fueron de cambios para ambos.

-YO: Hola Gustavo , que raro verte así aquí.
-GUSTAVO: Hola Melani, ven siéntate, cuéntame ¿por que el cabestrillo?
-YO: Sebastián quiso matarme pero nadie me cree, pero dime ¿por qué estas así?
-GUSTAVO: he pensado mucho estos meses y siento que me enamore de una mujer, que si la quiero tener debo renunciar a otras cosas por tenerla a ella.
-YO: ah bien, me parece excelente que seas felíz, y dime ¿cuándo te casas o que?
-GUSTAVO: cuando tu aceptes.
-YO: ¿¡Que!?
-GUSTAVO: Melani me enamore de ti como un desdichado.
-YO: que manera tan rara de amar, participas en una acto con otro, no te importó ver como Ramos me cogía y dices amarme ¿estas seguro?
-GUSTAVO: mira no me voy a justificar, quizás sea rara la manera en que te amo, pero por ti y pensando solo en ti renuncié al obispado, pero no quiero dejar la labor social ni dejar de ayudar, por eso quiero proponerte que nos vayamos a una comisión a África, donde no tendremos grandes cosas, lujos ni nada de eso pero un amor sincero.

Me quedé fría, paralizada, no me esperaba aquello, sentía que amaba a Gustavo pero yo no sería capaz de abandonar la vida que llevaba por un amor y mucho menos por ir a un país donde ni siquiera hablaban mi idioma. El amor no me daba para tanto, para evadir un poco la situación me acerqué a Gustavo y lo besé, sus besos eran deliciosos como siempre, me encantaba como me acariciaba el rostro mientras lo hacía, era una manera tan deliciosa de sentirme algo protegida y querida, luego se separó de mi lado e insistía en obtener una respuesta de mi parte.

-GUSTAVO: Melani responderme por favor.
-YO: ¿por que dañas el momento, no te das cuenta que me muero por hacerlo aquí contigo?
-GUSTAVO: yo también muero por estar contigo pero antes respondeme.
-YO: tu sabes que estoy casada.
-GUSTAVO: huye conmigo, créeme que Sebastián ni tu familia te encontrarán en África, iremos a varios países del continente.
-YO: Gustavo lo siento, no creo que sea capaz de abandonar mi vida por irme contigo ahora si ven deborame un poquito.

Gustavo se levantó quizás mas asombrado que yo, de verdad estaba poseída, quería que me cogiera, se lo suplicaba, pero tan solo tomó mis hombros fuertemente y me dijo «no todo es s3x0», se retiró dejándome ahí con las mas profundas ganas de estar con el, me sentía ansiosa, las manos me sudaban y no dejaba de añorar esa deliciosa verg@, lo llamé insistentemente pero no me hizo caso y se fue.

CONTINUARA…

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