Melani «La Prostltuta» – Capítulo 26

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-DANIEL: No te hagas la inocente que aquí sabemos muy bien quien eres tu, mirate con una hija negra.
-YO: yo se quien soy y si, lo acepto, fui infiel, pero en cambio ustedes son un par de débiles, si eso son por que si se aman como dicen ¿por que no le dicen al mundo lo que sienten y ya?
-SEBASTIÁN: jamas voy a reconocer ante nadie que me gustan los hombres.
-DANIEL: yo menos, tengo una reputación intachable .

Mientras Daniel y Sebastián se dejaban al descubierto, la audiencia estaba alerta, silenciosamente atenta a lo que ellos dos decían, cuando de un momento a otro escuche un grito con mucha fuerza.

-MAMÁ: ¡¡Melani!!
-SUEGRA: ¡dejalos! quiero continuar sabiendo la clase de hijo que tengo, como pudiste hacernos esto.
-HIJO DE DANIEL: Papá te odio, ahora entiendo por que mamá se suicidó.
-YO: ¿o sea que si se mato carmen?
-HIJO DE DANIEL: si Melani, mi mamá se disparo enfrente de todos, y nunca entendimos el por que, ¿como fuiste capaz de meterme con Sebastián si tiene mi edad? que asquerosos son.
-MAMÁ: Sebastián no lo puedo creer, te puse a ti por encima de mi hija.

La multitud sorpresivamente abucheaba a Sebastián y a Daniel no por su condicion sexual si no por el engaño, la mentira y por el maltrato que sufrí por parte de Sebastián, pero todos me defendían, incluida mi madre.
La bienvenida se convirtio en un acto de sacar los trapitos al sol de aquellos dos, me retiré del lado de ellos, tomé mis cosas y salí de casa, ese lugar ya no me pertenecía, cuando estaba en la puerta se acerco mi mamá y me pidió que me fuera con ella, quería estar cerca de mi e irse adaptando a tener un nieta «negra», las cosas de la vida, adpatarse a una persona de otro «color» pero asi es esta vida de loca y cruel, acepté por que sabía que necesitaba ayuda con la niña, era una inexperta en todo el sentido de la palabra y ella me sería de mucha ayuda.
Ya en casa de mi mamá, ella me pidió perdon; se sentia con mucha vergüenza por siempre defender a Sebastián, respondí que no había problema que de mi parte ya estaba todo olvidado.
Los días pasaron normal me adaptaba a la idea de ser madre pero mientras me bañaba y mojaba mi cabello y acariciaba mi cuerpo, mi s3x00 se activó, el chorro de la ducha pegaba sobre mis s3n00s y yo sentía delicioso, miré el estuche del cepillo de dientes y se miraba super tentativo a introducirmelo pero se me ocurrio una idea mejor, salí de la ducha me vestí, mi mamá había salido así que dejaría a Tere sola en la cuna y salí de casa, tomé un taxi con rumbo a la 19, ya me imaginaba las cosas tan deliciosas que encontraria ahí, bajé del taxi, pagué y en la puerta del lugar me lleve una inpresionante sorpresa ¡era el doctor!

-YO: ¿que hace usted aqui? no pense que asistiera a este tipo de lugares.
-DOCTOR: no lo hago, pero vine a salvarte, quizas no lo creas pero todas estas noches he venido para detenerte y que no cometas un la estupidez, con quien dejaste a Tere?
-YO: sola
-DOCTOR: ¿y prefieres dejarla por venir a un lugar de estos? de verdad necesitas ayuda, si tu me lo permites puedes iniciar un proceso de desintoxicación.
-YO: ¿eso es para drogadictos, no?
-DOCTOR: es para adictos y tu lo eres.
-YO: no lo soy.
-DOCTOR: permíteme ayudarte, creeme que no te dejaré sola.
-YO: es dificil, no se imagina el calor que invade mi cuerpo este momento, las ganas que tengo de probar una v3rg@, disculpeme doctor pero es lo que siento.
-DOCTOR: tranquila Melani, yo te ayudare siempre y cuando tu quieras, por ahora permiteme llevarte a tu casa.

No sabía si agradecerle al doctor aquello que hacía u odiarlo por haberme detenido y no dejarme desfogar mis deseos. El trayecto fue algo largo y yo estaba inquieta, mis manos sudaban y trataba de secarme en el pantalón que llevaba puesto, sentía enloquecer, casi morir, pero el doctor me decía que tranquila que estaba en estado de ansiedad, que debia ser fuerte por que no seria nada fácil vencer mi adicción, llegamos a casa y al presentarme a la puerta se escuchaba el llanto desolador de Tere y abrí apresuradamente y entro el doctor de una a atenderla, de verdad que él era mas papá que yo, el tenía aquel instinto que a mi me faltaba así que le propuse hacer una tregua: yo ingresaba a la desintoxicación pero si el se quedaba a cargo de mi hija lo penso mucho pero termino aceptando. Antes debía hacer el proceso de anulación de mi matrimonio con Sebastián y dejar todo arreglado para internarme.

A la mañana siguiente, recibí una llamada, era el abogado de Sebastián el cuál peleaba la custodia de mi hija, segun el yo no estaba apta para hacerme cargo de ella. Me citaron en el juzgado familiar al cual fui con mi madre y el doctor.

-SEBASTIÁN: señor juez quiero la custodia total de mi hija, mi aun esposa no esta apta para hacerse cargo de ella.
-JUEZ: ¿que evidencia tiene para afirmar tal cosa?
-SEBASTIÁN: mi esposa se dedica a la prostitución.
-MAMÁ: ¡deja de inventar maricon!
-JUEZ: señora por favor silencio.
-MELANI: ay Sebastián que bajo has caído, primero aquí lo importante es que mi hija no es hija de Sebastián, el quiere quitarmela para formar su «hogar» con su amante, yo te sugiero que antes de querer a un niño, tomen terapia para que sean mejores personas, Sebastián por el amor que un día tuviste por mi deja la estupiez que estas haciendo, no te dejes influenciar de Daniel y tu Daniel ten pantalones, no seas tan débil, ya todos saben que eres gay y sabes que si hacen el proceso de adopción de cualquier niño se los dará, tienen buena posición, apesar de todo son responsables, ¿por que querer mi hija?

Todo quedó en silencio, no se pronuncio palabra alguna, yo necesitaba tener la certeza de que Tere se quedaría con el doctor para irme tranquila al centro de desintoxicación, no quería irme angustiada, pero Sebastián dilataba las cosas y así me era imposible estar tranquila, pero algo sorprendida me dejo el juez al fallar a mi favor y no darle la custodia de mi hija, realmente todo fue muy rápido así que dejé firmado algún par de documento dejándole la patria potestad al doctor.

CENTRO DE DESINTOXICACIÓN.

Hoy vinieron a acompañarme mi mamá, mi hija y el doctor, traje una maleta pequeña aunque creo que quedare mucho mas tiempo aquí, fui recibida por un personal muy amable, me sentiría comoda y me dejaron muy claro como seria el proceso, primero algunos medicamentos que me desinhibiera el líbido para ver como reaccionaba aquello, mis noches empezaron a ser terribles, yo solo quería cøg3r, quería que me p3n3tr@r@n y que me hicieran doler, lloraba de no poder lograrlo, de desafallecer en el camino, de que me diera por vencida y la ansiedad cada vez era peor, quería enloquecer, hasta que un dia colapsé.

CONTINUARA…

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