Cosas que jamás deberías de hacer por tu pareja

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Muchas personas tienen que renunciar a algo por un bien mayor. Sobre todo, cuando se trata de la persona amada. Existen cosas que a primera vista parecen detalles mínimos, pero en realidad nos impiden ser felices.

1.Cambiar tu aspecto
Aceptar el aspecto de tu pareja tal y como es tal vez sea la señal más obvia del enamoramiento. Porque todos al principio nos enamoramos de la imagen. Pero si a ti te gusta tu reflejo en el espejo y al mismo tiempo planeas cambiar tu guardarropa o empezar a correr por la mañana solo para gustarle más a tu pareja, piensa: ¿de verdad crees que estás con la persona correcta?

2.Aguantar que te compare con alguien
Los hombres, al igual que las mujeres, a veces comparan a sus parejas con sus ex, sus padres, compañeros o incluso vecinos. “La comparación es la muerte de la alegría“, decía Mark Twain. Los científicos agregan que es el camino directo hacia la depresión y ni siquiera la tuya, sino de la persona que compara. Pero claro que tampoco tú te sentirías bien escuchando que ”ella gana más” o “su lasaña es más deliciosa”.

3.Dejar que quiera cambiarte
La tentación de cambiar a nuestra pareja a veces es grande y a menudo intentamos hacerlo. En ocasiones esto hasta resulta útil: por ejemplo, cuando le ayudamos a dejar algún hábito malo. Pero ¿qué tal si a tu pareja tampoco le gusta algún rasgo personal o hobby tuyo?

Es importante entender si se trata de un detalle insignificante que puedes cambiar por el bien de la relación, o algo que refleja su naturaleza interior, sin la cual tu pareja dejará de ser ella misma. Por ejemplo:

Si a tu pareja le estorba cuando tocas la batería los domingos, vale la pena considerar elegir otro lugar u hora para tus clases de música.
Pero si está en contra de esta afición tuya hasta cuando lo practicas cuando él no está en casa o en una escuela de música, piensa seriamente si esta relación tiene futuro.

4.Ocuparte de todas las tareas del hogar
No es ningún secreto que distribuir las tareas domésticas a base del género es un vestigio del pasado. Los hombres modernos desde hace tiempo saben cocinar bien y las mujeres, arreglar los grifos. Así que ninguna tarea doméstica se puede considerar solo “femenina“ o ”masculina”. Por lo tanto, no laves los platos solo porque eres una mujer ni le exijas a tu pareja que cuelgue un cuadro en la pared. Ambos pueden hacerlo. Y deben repartir todas las tareas domésticas de una manera justa. Según las investigaciones, las parejas que realizan este tipo de labores juntos están más satisfechas con su vida íntima.

5.Soportar sus burlas
Una ironía saludable en la relación es fantástica, pero la palabra clave aquí es “saludable”. Soportar las bromas sarcásticas que bordean la falta de respeto no es bueno. Y no pienses que solo tienes que acostumbrarte e ingorarlo. El investigador del matrimonio John Gottman y su equipo llegaron a la conclusión de que uno de los motivos principales del divorcio es el sarcasmo excesivo.

6.Olvidarte de tus seres queridos
Nuestros seres queridos nos apoyan independientemente de si estamos solos o tenemos pareja. También necesitan nuestra atención y nuestra pareja no debe ser un obstáculo para esto. Las emociones que recibimos hablando con nuestros amigos y los miembros de la familia son muy diferentes a las que nos da nuestra pareja. No son peores o mejores, solo son diferentes y las necesitamos para sentirnos personas completas.

7.Ir en contra de tus principios
Todos tenemos nuestras propias convicciones basadas en la educación, la experiencia y la percepción personal del mundo. Y cruzar estos límites significa privarnos de la posibilidad de vivir una vida plena. Porque la felicidad depende en gran medida de qué tanto coincide la realidad con nuestras nociones sobre ella. Si tu pareja tiene ideas que no compartes o se burla de las cosas que son importantes para ti, no puedes prohibírselo. Pero tienes todo el derecho a no apoyarlo ni seguirle el juego.

8.Ignorar tus deseos
Cuantos más errores que van en contra de nuestros deseos cometemos, más crece nuestra inconformidad con nosotros mismos. Como resultado, sentimos que “todo está bien pero algo nos hace falta”, debido a lo cual la vida se vuelve monótona y gris.

Por lo tanto, cada vez que vas al parque que odias en vez de ir al río, escúchate a ti mismo: ¿no será que sientes que no eres el que vive tu vida y toma las decisiones?

9.Renunciar a tus sueños
Claro que todos tenemos que sacrificar algo por la relación, porque su duración depende de nuestra habilidad de llegar a un acuerdo. Pero cuando tienes que elegir si viajar al Tíbet, sueño que tienes desde hace cinco años, o pasar las vacaciones viendo la tele con tu pareja solo porque ella lo quiere, surge la pregunta: ¿qué es lo que más te importa? ¿tu sueño o tu relación? Solo hay una respuesta correcta: la persona que de verdad te ama nunca te obligará a elegir: “yo o tu sueño”.

Y lo último. Cualquier decisión que toman como pareja no debe privarte de felicidad ni a ti, ni a tu media naranja. Porque una persona infeliz no puede formar una relación saludable, por más que lo intente.

10.No tener confianza en tu pareja
Según los psicólogos, la confianza es indispensable para una relación saludable. Si confiamos en nuestra pareja, nos relajamos y disfrutamos más de la vida. Recuerda cualquier momento feliz y cómo te sentiste en ese instante: no te sentías nada tenso, ¿verdad?

Es importante entender que la habilidad de tenerle confianza a tu pareja no solo depende de él. La educación, los traumas psicológicos y las experiencias negativas afectan nuestra habilidad de estar abiertos y lo mejor que puedes hacer en esta situación es acudir a un especialista. Pero si la desconfianza fue causada por mentiras o falta de responsabilidad, pregúntate: “¿Estás dispuesto a seguir viviendo con esta persona?”

11.Tener una cuenta bancaria juntos.
Tener una cuenta bancaria común no es malo, pero tampoco te recomendamos que cierres tu cuenta personal. No es traición ni avaricia, sino una manera de salir de una situación complicada por tu cuenta. A todos nos puede pasar una emergencia así. Y tener dinero personal te da cierta estabilidad para no preocuparte por los detalles y prestarle más atención a la relación.

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